Actividad 1



FORMACION CIVICA Y ETICA
SEGUNDO GRADO
EJE 4 CONVIVENCIA PACIFICA Y SOLUCIÓN DE CONFLICTOS.

TEMA 1 FORMAS DE HACER FRENTE AL CONFLICTO

Aprendizaje esperado: Comprende los elementos que intervienen en un conflicto y crea las condiciones básicas para solucionarlo.
   A)     LA CULTURA DE LA PAZ EN LA RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS. EL PAPEL DE LOS VALORES PARA RESOLVER PACÍFICAMENTE LOS CONFLICTO.

INSTRUCCIÓN 1. CLASES EN LINEA.

Lee el siguiente texto, destaca las ideas principales, y elabora un esquema en SmartArt, a manera que esquematices lo que comprendiste del tema.

El aprendizaje de los valores

Palabras como valor, virtud, valoración, hacen parte importante de nuestro actual vocabulario. Se calcula que hay aproximadamente once millones de páginas en la Internet relativas a estos temas, escritas en todos los idiomas.
Aprender un valor significa que uno es capaz de regular su comportamiento según la norma que dicho valor estipula; es modelar la actitud para poder comportarse de una determinada manera ante diferentes sucesos, objetos, o personas. Implica además verificar que esos valores sean bien aprendidos recurriendo a la evaluación: una manera de determinar en qué medida los valores y las actitudes que se quieren promover están siendo incorporados en la conducta; pero más que hacer una cuantificación debe buscarse investigar el progreso de la acción educativa y su incidencia en el desarrollo y construcción moral de la persona que aprende el valor. Aristóteles observó que la virtud es un hábito o manera de ser, pero ese hábito no se adquiere mediante el estudio sistemático de las doctrinas de la ética; sino mediante el sometimiento perseverante a la disciplina de una educación moral.
Educar en valores, entraña, necesariamente, educar en la dignidad humana […] La persona humana es digna en sí misma, digna de respeto y cariño, digna de comprensión y exigencia.

La educación en valores y la cultura de la paz: Hacia una nueva conciencia social

La paz empieza por rechazar la violencia como forma de resolver los conflictos. No es fácil: en nosotros está muy profundizada esta cultura de la guerra y la violencia, consideramos que la guerra es injusta y dramática pero a la vez la consideramos inevitable en muchos casos. Hay que empezar por hacer una interiorización cultural de la paz, considerar otros modelos de negociación de conflictos, buscar alternativas de conciliación. La construcción de una cultura de la paz es un lento proceso que va de la mano con el cambio de mentalidad individual y colectiva.
https://www.monografias.com/images04/trans.gifEn este paso hacia una nueva mentalidad la educación es fundamental. Sólo la formación en valores de los futuros ciudadanos permitirá una evolución del pensamiento social. Como cualquier cambio evolutivo es lento, pero tiene un carácter más irreversible […] y aquí la escuela ayuda con la construcción de nuevas formas de pensamiento y de pensar (1).

La educación formal en valores no es suficiente para que estos cambios se operen en profundidad: la construcción de la cultura de la paz, debe venir desde los medios de comunicación, desde la familia y las empresas, desde los campos y los cuarteles, desde las organizaciones no gubernamentales y las asociaciones ciudadanas, desde el gobierno, etc. Hay que formar una conciencia colectiva sobre la necesidad de la paz que esté tan enraizada en la sociedad y con tanta fuerza que no deje lugar a la violencia.

Pero obviamente que a la par con la educación y el cultivo de los valores para la paz habrá que trabajar, no sólo desde los entes administrativos, sino el Estado en general, para ir fortaleciendo los factores y condicionantes que faciliten esa búsqueda de la paz: eliminando las situaciones de injusticia, buscando una distribución más equitativa de la riqueza y los recursos, asegurando el derecho a la educación en igualdad de condiciones, etc., es, en resumidas cuentas, asumir una nueva cultura de administrar el poder, más que simplemente cambiar las estructuras políticas, económicas y sociales.
Enseñar, instruir, formar, adiestrar, capacitar (los sinónimos son incontables) para la paz es una forma especial de educar en valores, porque cuando educamos estamos transmitiendo, consciente o inconscientemente una escala de valores. Conscientemente estamos ayudando a construir unas actitudes determinadas como la justicia, la cooperación, el respeto, la libertad, la actitud crítica, la solidaridad, la autonomía, el compromiso, la participación, el dialogo. Pero además, inconscientemente, estamos cuestionando valores que son contrarios a la paz: intolerancia, discriminación, violencia, y muchos más.

Educar para la paz no es inhibir la iniciativa y el interés sino encauzar la actividad y el espíritu combativo hacia la consecución de resultados útiles a la sociedad. Representa proporcionar alternativas que favorezcan la autoestima como base de las relaciones personales y sociales, para que se fortalezcan la comunicación, la convivencia, el deseo de participar en actos y celebraciones relacionados con la paz y fomentar ambientes democráticos en las aulas, en los parques, en los campos, en la mesa familiar, etc. Educar para la paz es ayudar a superar el miedo de expresar las propias opiniones y de controvertir las ajenas para así facilitar el trabajo en grupo, poder dar soluciones a grandes problemas o simplemente disfrutar una sencilla conversación entre amigos.

Los valores en la construcción de la cultura de la paz: algunos ejemplos concretos

El valor de la autoestima como proyecto para equilibrar las bases del poder.

El desarrollo del propio auto-concepto y el de los demás, sirve para ir descubriendo, valorando y proyectando todas las potencialidades (talentos, aptitudes, etc., etc.) que tenemos. Así podemos reconocer las bases de nuestro propio poder para saber, en caso de enfrentarnos al conflicto, qué recursos tenemos y equilibrar las fuerzas de manera que sea posible negociar satisfactoriamente. Los sicólogos han desarrollado todo un mostrario de juegos y actividades lúdicas que permiten interiorizar el cultivo del valor de la autoestima y su aplicación en la resolución de conflictos.

El valor de la cooperación como proyecto de solución de conflictos.

Entender que la cooperación puede permitir el enriquecimiento mutuo asegura que los espíritus, las motivaciones y las manos se unan por una causa común, y por tanto nos ayuda a descubrir los valores del otro, como alguien con el que puedo asociarme y colaborar. Sirve para aprender a valorar en el otro la diferencia de pensamiento y la riqueza emanada de tal diferencia y verlo más como un aliado con quien intercambiar puntos de vista y expectativas que como un obstáculo para mis planes o potencial enemigo.

El valor de la comunicación para la toma de decisiones
https://www.monografias.com/images04/trans.gifAprender a desarrollar una verdadera comunicación efectiva posibilita el que dialoguemos y escuchemos de una manera activa. En el manejo de las situaciones de conflicto el diálogo es fundamental, porque no sólo nos nos permite transmitir las ideas, sino también las emociones y sentimientos presentes en todo conflicto. Con "juego abierto sobre la mesa" usando palabras de tahúres, es más fácil tomar decisiones que recojan el consenso de los interesados, de una manera igualitaria y participativa, sin miramientos o prejuicios por las creencias particulares, sin actitudes sexistas o autoritarias. Como todo, para aprenderlo hay que ponerlo en práctica, y esto supone ceder terrenos de responsabilidad, de poder y dar espacios para tomar decisiones.
El valor de la tolerancia en el manejo de los conflictos.
Desde el punto de vista de la tolerancia encontramos que el conflicto es beneficioso por dos razones: Primero, aprendemos a considerar la diversidad y la diferencia como valores que nos llevan a buscar en la cooperación y la solidaridad posibilidades de crecimiento y enriquecimiento mutuo. La segunda razón consiste en que sólo cuando "entramos en conflicto" con las personas y con la realidad, la sociedad puede avanzar hacia mejores modelos. Bajo esta perspectiva el conflicto se convierte en esa "palanca", de la que hablaba Arquímedes, para transformar el mundo.



A manera de conclusión
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Si bien el conflicto es potencialmente constructivo o destructivo, porque como ya se ha dicho más adelante en este ensayo, no es negativo en sí mismo, si se falla en la aproximación a la situación conflictiva puede llegar un momento en que sea muy difícil manejarlo. Así entonces, se volverá destructivo cuando se le da más atención a la situación problemática sin mirar las circunstancias del hecho como tal; cuando socava la moral o la auto-percepción destruyendo la autoestima; cuando polariza a la gente, aumentando y agudizando las diferencias y reduciendo la cooperación y cuando conduce a comportamientos irresponsables como insultos y peleas.
La educación en valores para la negociación y resolución de conflictos debe proporcionar los elementos necesarios para buscar la clarificación de problemas importantes donde involucre sanamente a las personas en una solución, que conduzca a una comunicación y cooperación más auténticas, y así mismo libere las emociones, el estrés y la ansiedad, lo que facilitará el desarrollo de nuevos entendimientos y nuevas destrezas.
"Del micro-análisis al microanálisis". Si desde la educación para la paz aprendemos a ver el conflicto como algo positivo e ineludible, que debe ser centro de nuestra labor, seremos capaces de desenvolvernos mejor en nuestras relaciones interpersonales, intragrupales, etc., y aprenderemos a entender los conflictos internacionales y mundiales.


Nota mandar el esquema con este mismo formato al correo

fcefray@gmail.com     Hasta el viernes 20 de Marzo